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sábado, 5 de diciembre de 2015

Los extremos no se tocan, del Altiplano al Amazonas, Beni, Estado Plurinacional de Bolivia, día 8


En líneas generales podría decir que pasé una buena noche, con algunos momentos de recupero de conciencia para rogar que no me tocara el monohélice de 7 plazas, el tema era recordar si había sido ese el que tuvo el accidente, o quizás fue el más grande, que dilema y entre tanto esfuerzo mental el inconsciente tomaba el control y volvía al sueño hasta que otra vez renacía la duda y el ciclo comenzaba nuevamente.
A las 7:00 ya estoy levantado, decido viajar solamente con la mochila dejando el bolso más grande en el hotel, desayuno acotado, por las dudas y a las 8:15 en punto me pasa a buscar Aldo. Milagrosamente el tráfico no estaba tan cargado y pudimos llegar al Aeropuerto de El Alto en 30', todavía faltaban 2 horas para el vuelo así que nos fuimos a tomar un rico café a uno de los coquetos bares del terminal. Charlamos nuevamente de política durante más de media hora justamente cuando por los altavoces invitaban a los pasajeros a presentarse en el área de pre embarque.
Nos despedimos con un muy fuerte abrazo, no ahorro en elogios y saludos para todo el staff de Turismo Bolivia-Perú y caminando lento me dirijo al punto establecido, todavía faltaban unos 45' para develar la incógnita. Cuento los pasajeros que estábamos en la sala, 13, ese número emblema de mala suerte para algunos para mí resultó ser de alivio, viajaríamos en el "avión grande".
10:05 una auxiliar nos invita seguirla hasta el mismo que se hallaba ubicado casi al otro extremo de la terminal.10:20 el Fairchild SA227 CC Metro 23 de Amaszonas me esperaba para llevarme hasta Rurrenabaque, puerta de entrada al Amazonas Boliviano.
El avión es un cilindro de muy baja altura interior, hay que caminar agachado hasta el asiento, sin azafata, sin servicio alguno y sin respuesta por parte del comandante del buen día que le expresé, señal que para ellos el viaje era como un servicio de colectivo urbano, van y vienen en poco más de media hora del Altiplano a la Selva. Con los Dramamine correteando por el sistema sanguíneo me relajo e intento ver el paisaje por la ventanilla que para mi desgracia tiene la superficie esmerilada y dificulta casi por completo la visión, de todas maneras pude ver desde arriba la fascinante Cordillera Real y a los pocos minutos como esas hermosas montañas de más de 6000 metros se convertían en una cerrada yunga muy verde surcada por un río muy meandroso.


Súbitamente los árboles cada vez se hacían más grandes y visibles hasta que en segundos el pequeño Fairchild tocó tierra en la ajustadísima pista del Aeropuerto del Rurre.


Como verán a escasos metros del avión se acaba al pista, motivo por el cual no puede bajo ningún punto de vista volar otra aeronave de más porte, inclusive los Bombardier CRJ 200 que posee "A mas zonas", idea base que da nombre a la compañía.
Son pasadas las 11:00, pensar que ayer estaba en los géiseres con temperaturas bajo cero a 4400 metros y ahora me hallaba a 229 metros con una temperatura que superaba los 33 grados, pobre cuerpo humano!
Una combi me lleva al hotel Oriente ubicado sobre la plaza; una particularidad no hay TV, mejor, se supone que es tierra de aventura máxima.
Salgo enseguida, entro en la Iglesia, voy a la agencia a chequear el tur y como en La Perla del Rurre, surubí al ajo con fritas y arroz, la temperatura interna se asemeja a la del Volcán Etna y resulta imposible apagarla hasta con dos Huaris bien heladas, y yo que sufro tanto el calor...

Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria

Rurrenabaque, Departamento del Beni, fue fundada en 1844, su nombre proviene de la lengua originaria Tacana y significa "Arroyo de Patos". Los primeros auges económicos van desde finales del siglo XIX hasta 1917 con la quina, la goma, el oro, la castaña y la madera.
En el año 1906 pasó por aquí el explorador británico Percy Harrison Fawcett, su libro publicado en Europa poco después de su muerte "Exploration Fawcett" fue quién dio a conocer al viejo mundo las bondades, bellezas y extrañezas de ésta tierra tan lejana y exótica.
Desde 1960 comenzaron a llegar viajeros en tren de aventura uniendo los Andes con la selva, pero el despegue turístico masivo se da a partir de 1985.
Hoy es el punto de partida para acceder a los dos grandes puntos de interés: el Parque Nacional Madidi, más próximo a la ciudad y las Pampas del Yacuma, un sitio que conjuga río, selva y bañados, junto con una impresionante cantidad de fauna.
Descanso un poco bajo un ventilador de techo que no llega a bajar ni un grado la temperatura ambiente y para las 16:00 emprendo una caminata hacia la zona de la costanera y el pequeño puerto con la idea de cruzarme a San Juan Buenaventura, pueblo que se ubica en la ribera de enfrente.


El cruce del Beni se hace en estas lanchas y el pasaje cuesta 4 pesos. Buenaventura es mucho más pequeño que el Rurre, a pesar de ello están construyendo un puente que unirá ambas poblaciones.
Doy una pequeña vuelta por su diminuto puerto, la plaza, la capilla y puedo hablar con mi Hijo para decirle "A que no sabés desde te estoy llamando", me compro una gaseosa en lata bien fría, y la tomo bajo la sombra de un árbol mirando el intenso movimiento que sucede sobre el río de 1178 kilómetros que vuelca sus aguas en el Río Madeira tributante del Amazonas. Su ancho varía entre los 1069 metros en proximidades de Rurre hasta los mínimos 60 en el Cañón del Bala, cerca del Madidi.




Regreso a mi ciudad y camino por la playa contemplando la puesta de sol, me siento a observar el paso de los locales por la costanera, paseo obligado al caer la noche para poder respirar un poco del aire fresco proveniente del río abierto.


Se puede observar una máquina vial al servicio de la construcción del puente









Suficiente cantidad de fotos, a pesar que el contraste no las favorece demasiado, hora de ir al hotel, bañarme e ir a cenar a La Cabaña, rodajas de surubí a la plancha con una buena ensalada de lechuga, cebolla colorada y tomates muy dulces, no quería ir a los lugares señalados por las guías turísticas que ofrecen mariscos???, falafel con humus, chicken al curry, lasagna a la bolognesa, berenjenas a la italiana, croissants, brownies, carne argentina, me quedé con el tema de los mariscos, seguramente son chilenos o peruanos hecho que los hacen de excelente calidad, pero comer mariscos aquí es tan absurdo como pedir cordero patagónico en las Cataratas del Iguazú o tamales en Ushuaia.
Notas del día 8 en el hotel, aprovecho un poco las hamacas que hay en la galería, pero sucumbo ante la cantidad de insectos del tamaño del Fairchild que sobrevuelan sobre mi espacio aéreo. Voy a la habitación pongo el ventilador en su máxima potencia y me ca.. de calor, bueno no me quejo, nadie me obligó a estar aquí. Ingiero una gragea impresentable contra la picadura del mosquito, que es como tomarse una copita de insecticida con una pastilla de gamexane.
Creo que en algún momento de algún día logro dormirme, o quizás el cóctel Ribbentrop-Molotov hizo efecto y estoy purgando mis pecados veniales en algún recoveco del Purgatorio.

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