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martes, 8 de diciembre de 2015

La revolución ya está en marcha. Pampas del Yacuma, Beni, Estado Plurinacional de Bolivia, día 11


Día 11, en la previa un día largo y difícil con final incierto. Me despierto a las 6:00, esté en Rosario, en la Isla de los Estados, en las Pampas del Yacuma o en Corea del Norte siempre me despierto a las 6:00; armo la mochila y dejo afuera lo necesario para la última travesía, la de ir en búsqueda del famoso delfín rosado.
Desayuno más que abundante, abruptamente desbaratado por el asalto comando de un grupo de monos que irrumpieron en la despensa arrasando con paquetes de galletitas y fideos, si algo le faltaba a esta aventura era eso, más de quince monos, dirigidos por un líder tomando el control del complejo, por lo menos de la bodega de el mismo sin inmutarse ante nuestra presencia.


Todo el grupo de turistas fue reducido y tomado como rehén, nos alojaron en el comedor entretanto el Sub Comandante M, desafiante, coordinaba toda la operación desde lo alto mientras saboreaba parte del botín obtenido. El ataque por sorpresa habrá durado menos de 10 minutos, reproduciendo la fórmula de la Blitzkrieg, o táctica relámpago y así como llegaron desaparecieron, literalmente volando de árbol en árbol. Los secuestrados pudimos zafar de la apremiante situación, comprobando los destrozos que habían causado en la despensa.
La próxima revolución ya está en marcha, desgraciadamente y contradiciendo a Marx, no serán las columnas del proletariado las que tomarán por asalto al poder burgués, será M y ELS (Ejército de Liberación Simionista), hecho ya preanunciado hace largo tiempo por la literatura y el cine.

La paz volvió a nuestra isla



A las 10:00 en punto partimos río arriba intentando divisar algún delfín rosado, Dany nos comunica que no siempre se da esa posibilidad pero que iríamos hasta un punto en donde suele haber presencia de dichos animales. Navegamos unos 50' llegando a una altura del río hasta ahora inexplorada por nosotros. Nos detenemos en una gran curva en donde se produce un ensanchamiento de la vía; en el lugar ya había otra embarcación y su guía se hallaba en el agua jugando con una botella plástica, forma de llamar la atención de los delfines que interactúan con las mismas. De nuestro grupo el suizo y el alemán se arrojan al cauce y entre los tres hacen ruido y agitan el agua intentando captar la presencia de los peces que hasta ahora se hacen rogar.


De repente aparecieron tres o cuatro ejemplares que comenzaron a juguetear con la botella plástica, asomando sus largos hocicos fuera del agua. Los movimientos son tan rápidos e impredecibles que se hace casi imposible capturarlos en alguna foto.

Delfín rosado, Nessie, Nahuelito o Yacumito

Dejo a continuación una toma extraída de la red, tomada por algún genio de la fotografía de naturaleza o del montaje.


Son pasadas las 11:30 y nos regresamos al lodge, deberemos almorzar rápido para partir a las 13:00 rumbo al puerto de Santa Rosa del Yacuma, fin de la travesía.



Rápido almuerzo de bifes a la romana, papas fritas, y ensalada de tomates con chauchas. Saludos y despedida a los integrantes del complejo y vuelta sin paradas hasta el puerto, tardamos unas dos horas, una menos que a la ida. Bajamos nuestros bolsos más la garrafa, agua sobrante, basura y restos de comida no utilizada. La camioneta ya nos esperaba al igual que el calor insoportable que trepaba a los 34º

La última toma

Todo lo que resta del día es una larga carrera contra reloj ya que tenía colectivo desde Rurrenabaque hasta La Paz a las 18:00, o sea tenía que estar en el Hotel Oriente antes de las 17:00 para bañarme, buscar el bolso y partir hacia la terminal que queda a unos 3 kilómetros de la ciudad.
Paramos nuevamente en el puesto con baño y bebidas frescas y seguimos marchando hasta la estación para dejar a las turistas israelíes y a los suizos.
16:45 entro al hotel y 17:15 parto hacia Sunset Travel el operador turístico que trabaja para Turismo Bolivia-Perú. Allí me dicen que nunca se cumple el horario de salida de los micros así que me aconsejan relajar, tomar algo fresco y que vuelva a las 18:00 que me iban a conseguir un taxi para llevarme al terminal.
Camino un poquito, me siento a tomar una cerveza y a la hora convenida vuelvo hacia la agencia, taxi no hay así que el dueño me carga en su moto y volamos hacia la parada. Viajaría supuestamente por la Flota Yungueña, la que ostenta las mejores unidades. Pasadas las 19:00 aparece en escena un dinosaurio de la Flota Vaca Diez, un ejemplar ya extinguido en Argentina y quizás en el resto de Occidente. Nos hacen subir, el pasaje está completo, el asiento no se reclina, la ventanilla no se abre y por supuesto no existe el aire acondicionado.
Sube policía de migraciones, pide documentación y como siempre ocurre, en este caso dos españoles, una danesa y un descendiente del Conde Chácula no tenían los papeles en regla, vuelven rápido los españoles, la danesa y Chaculín no pinta, claro hablaba en un idioma inentendible, quizás búlgaro, rumano, albanés, moldavo, bosnio o catalusano. Demoramos casi una hora en el andén muertos de calor, hasta que a las 20:00 pudimos partir. A la media hora paramos en un pueblo en medio de una feria y de un concurso de talentos, realismo mágico en primera persona, el chofer bajó a a comer, algunos pasajeros locales también lo hicieron y el resto quedamos atónitos ante la escena y los desafinos de los concursantes.
Demoramos más de media hora y así salimos por una carretera en pésimo estado, un poco pavimentada, otro poco de tierra pero en ambos casos plagada de cráteres marcianos. Yunga de un lado, precipicio del otro, muchas curvas, mucha sed y ganas de ir al baño, dormir imposible, rendirse jamás, todavía quedaban 10/11/12 horas para llegar a La Paz y la imágen de Aguirre vuelve a mi mente, de todas maneras entre la balsa del explorador y el dinosaurio vivo pintado de amarillo casi no había diferencias.







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